Una conversación. Minutos. Una mañana. Pasa desapercibida para la mayoría. Te lo cuento más abajo.
Verás.
Llevo en el momento que escribo esto unos 7 años negociando cosas A DIARIO. Cosas importantes.
Como casas, contratos, alquileres, herencias…
Veo de todo, evito problemas y arreglo muchos otros. Pero hay momentos que me dejan flipando.
Y son momentos muy típicos que seguramente tú o alguno de los tuyos habrá hecho alguna vez o lo hará mucho en su vida:
Ir al banco. Pedir una hipoteca o comprar un coche.
Y es ahí dónde más nos la cuelan.
«Es que el director, Pepe, es mi amigo»
No sabes la de veces que oigo eso…
-Si María, amigo que te está metiendo un 10% TAE de intereses.
Resulta sorprenderte como hay muchísimas personas (la mayoría de la población) que trabajan de sol a sol, que ahorran una gran parte de lo que ganan «para su futuro» o que no salen ni a tomar una caña por tal de ahorrar la entrada de una casa.
Y luego cogen y van por su cuenta al banco, no quieren escuchar a profesionales del sector que le recomienden o ponen a la venta una propiedad jugando con miles y miles de euros, que seguramente se le esfumarán en algún error.
Resulta acojonante como hay personas que prefieren perder muuucho dinero, antes que pagar a un intermediario y que se lo ahorre. ¿No tiene sentido verdad?
Ocurre más a menudo de lo que te piensas.
En otros países (años luz de nosotros en esto) es de lo más común y sensato contratar a una persona que:
1.Te ahorre marrones futuros
2.Busque y negocie la casa/coche o lo que sea por ti
3.Mire por tu interés
4.Le guste tanto lo que haga, que cerrará el mejor trato para ti, porque lo tomará como suyo
Pues los 4 puntos anteriores los hago yo.
Es sencillo:
1.Te apalancas de mi experiencia
2.Conozco los entresijos del sector y detecto cosas que seguramente tú no las veas y si las conocieras, desearías haberme contratado antes y no haberte cargado tú el marrón (90% de los casos).
3.Te ahorro más dinero del que me pagas, o no cobro un duro. Punto.
Como cada persona es un mundo, y no me gusta hacer perder el tiempo (y menos perderlo yo),
te invito a que agendes una cita conmigo, me expongas lo que necesitas, y en pocos minutos te diré si trabajamos juntos o no. Merece la pena o no.
Simple. Sencillo y al grano.
Tu bolsillo y tu nivel de estrés te lo agradecerán.
Pincha aquí, siéntate cómodo y hablamos.
Que pases un feliz día
Enrique Heras
p.d.: clica dos líneas más arriba para hablar conmigo directamente. Sencillamente escríbeme lo que necesitas, qué te preocupa o qué quieres comprar o vender sin que te tomen el pelo. Punto (si me quieres contar otra cosa, pues también te voy a leer pero no te asustes con lo que te responda jajajaja)


