¿Te subirías mañana a un avión con un piloto sin idea pero motivado?
¿Contratan en hospitales a cirujanos por sus “buenas vibes”?
Estamos muy zumbaos últimamente con la energía positiva y los unicornios rosas.
La actitud positiva está bien, es muy necesaria en los tiempos que corren (y más si te gusta poner ese aparato de otro siglo llamado televisión) sin embargo es sólo una parte del proceso.
Steve Jobs y Apple no crearon el Iphone por ser optimistas. Lo crearon con una exigencia brutal y por desechar constantemente la mediocridad.
No hay que estar todo el día teniendo buena actitud y sonriendo, sino buscando cada día mejorar y avanzar.
Y desde la comodidad nadie avanza.
Por eso es bueno pasar malos momentos también y sentir que el mundo se te va a venir encima. Eso te hace espabilar, porque debajo del hoyo no hay nada. Hay suelo. Hay un límite.
Sentir y ser consciente de que cada día has dado lo mejor de ti y has mejorado al menos un 1%, es una satisfacción y una ventaja competitiva exageradamente potente.
En japón lo llaman Kaizen:
Mejora un 1% cada día y al año serás 37 veces mejor.
Toyota lo aplicó después de la Segunda Guerra Mundial y, creo que no hay que explicar la empresa ¿no?
Sigo.
Verás, ¿crees que pasar todo el día metido en una red social viendo a la gente hacer el tonto es avanzar?
Lo aparentemente normal sería pensar que tampoco haces nada malo ¿no? Estás ahí sentado mirando videos y videos. “Relajado”.
Pues no.
Se ha generado desde hace unos años el llamado “estrés sin acción”.
Mucha gente no se está dando cuenta.
Y eso pueda estar generando “silenciosamente” un mundo de mediocridad del que muchos huimos.
¿Dónde quieres estar tú?
Enrique Heras


