¿Tú también eres de los que piensas que el optimismo lo arregla todo?
Verás.
El optimismo de Unicornio es cómodo. Se vende mucho. Se repite.
-No vendes=»bueno, estoy aprendiendo»
-No entrenas=»tengo buen sistema digestivo, Dios está conmigo»
-No avanzas=»todo llega en su momento, tengamos fe»
Claro, y si te quedas quieto en la carretera, «todo llega».
Incluido el camión, que te va a arrollar.
¿Cuántas conversaciones tenemos con ese tipo de personas? ¿A ti también te cansa?
El problema no es ver lo positivo.
El problema es usarlo como excusa para no enfrentarte a lo que está mal.
Mira, normalmente se crece y se progresa haciendo lo que no te apetece hacer.
Y eso es difícil. Tócate los cojines. Claro que es difícil. ¿Cómo podemos hacer entonces para «hacerlo más fácil»?
Clic aquí y te harás millonario.
jajajaja venga que es coña, no te pongas así. Para eso vete a la página del Llados ese (¿todavía seguirá algún tonto haciéndole caso? Bueno, no voy a ir a comprobarlo.
Lo que sí se es que la constancia y la repetición es el mayor arma del mundo.
No las bombas de uranio iraníes, no. Eso no.
La constancia y la repetición.
Constancia y repetición.
Constancia, repetición.
¿Quieres te que lo diga otra vez?
Pues aquí te lo digo de otra manera.
(clic arriba, por si no te has enterado)
Mientras tanto sigue a lo tuyo y sigue esperando que llegue el mejor día para empezar todo. Mientras seas optimista, soñador y pajiller… perdón, pandillero, todo estará bien.
Mira hacia atrás, solamente cinco años antes, y fíjate si has cambiado algo. Fíjate cuantos domingos dijiste que no salías más y cuantos lunes te levantaste con el unicornio rosa.
Y volviste a encerrarlo el viernes…
Feliz día
aquí te lo digo de otra manera.
Enrique Heras


